Hoy es 2 de abril de 2026. Una fecha que creo que en algún momento me parecía el futuro.
2 de abril de 2026. Hoy ¡Eh, tío! Hace 21 años. Son muchos, sí. Pero podría parecer más importante el aniversario del año pasado ¿verdad? 20 años, más redondo. Salvo por un detalle:
Hoy es 2 de abril de 2026. Yo hago 42 años.
A partir de hoy, llevaré más tiempo de mi vida con este proyecto en mi vida que sin él. Más de la mitad de mi vida actualizando esta web. Más de la mitad de mi vida acompañado por vosotros, creciendo, contando historias, chistes malos, inventándome personajes, arrancando proyectos, dejando alguno a medias, yendo a eventos…
Para celebrarlo estoy haciendo algo especial. Estoy (al fin) remodelando la web. Mi plan es arrancarla en algún momento de abril y aunque cuando la veáis pensaréis que no hay mucho cambio, lo hay. Lo notaréis, porque es una web preparada para acoger proyectos futuros: Seguir con EMO, recuperar algún proyecto en pausa, retomar el consultorio de Bruno, compartir más relatos o incluso artículos largos como este…
Pero también es una web que celebra los 21 años de ¡Eh, tío! Estoy recuperando y revisando los, según la base de datos, 2338 cómics que hay subidos. Estoy revisando los más de 700 viejos artículos, noticias, relatos, etc. Subiendo algunos que no llegaron a publicarse en la web. Poniéndolos bonitos, arreglando enlaces rotos. Clasificándolos para que se puedan leer cómodamente. Revisando guestcómics, dibujos, fanarts...
Estoy repasando todas las series antiguas como NOPE o el sexteto y mejorando el archivo, dándoles su propia importancia en la web de un modo que ya os enseñaré pero que está quedando MUY GOAPO. Dejando el non-sequitur para los chistes malos y sacando las noticias de ahí. Haciendo páginas de personajes, capítulos...
Estoy, en resumen, celebrando 21 años de ¡Eh, tío! de la mejor manera que se me ocurre: Tratando el trabajo de estos 21 años con el respeto y el cariño que se merece. Y que vosotros podáis celebrarlo conmigo.
¿Y sabéis qué me está pasando? Que ver todo ese trabajo me está ayudando al fin a darme cuenta de lo importante que es en mi vida. Me está ayudando a entender por qué lo hago. Por qué lo hacía cuando tenía 21 años, por qué lo hacía cuando tenía 30, por qué lo hago ahora. Por qué seguiré haciéndolo cuando tenga 50: Por que me gusta.
Convertirlo en un trabajo ha sido maravilloso, y creedme que no hay día que pase que no os agradezca que pueda dedicar todo mi tiempo a escribir historias. Pero se me olvidaba por qué había arrancado a hacer cómics y relatos en un principio. Por que no me imagino no haciéndolo. Por que me encanta.
Por puro vicio.
Así que, como buen adicto, aquí me tendréis otros 21 años más, cuando lleve dos tercios de mi vida trabajando en ¡Eh, tío!
Igual para entonces tocará volver a remodelar la web.
¡Nos vemos pronto!